Gratis Porn Sexo y drogas (SEX)


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Hola compañer@s de poringa, les traigo un brevisimo relato… …es el fruto de un sueño muy placentero que me asaltó hace algunas noches y me decidí plasmarlo en papel. Originalmente iba a ser mas extenso, como el sueño original, pero la inspiración me abandonó y tuve que concluírlo de forma prematura, igualmente, espero les guste, es bastante soft, pero me trae recuerdos muy excitantes.

Sexo y drogas…

El acre olor a vómito lo despertó, la luz se colaba débilmente a través de las ventanas pintadas con aerosoles multicolores, no tenía idea de donde estaba, porque estaba desnudo o del motivo de que todos sus músculos estuvieran agarrotados? ?mientras sus ojos se acostumbraban a la luz, recorrió la habitación y encontró dos mujeres también desnudas y varias latas y botellas de bebidas desconocidas, jeringas rotas, crisoles y todo tipo de elementos que le eran tan ajenos a él, como ese lugar en que se encontraba? Una de las mujeres volteó, dejando visible su rostro, un hermoso rostro blanco, casi marfileño, teñido tímidamente por un color rojizo, un amplio tatuaje de flores cubría su brazo izquierdo casi llegando a su codo, hecho que contrastaba sensiblemente con su cabello platinado y sus anteojos cuadrados que la delataban como una niña bien? ?del otro lado de la habitación, una morocha de larga y ondulada melena dormitaba boca abajo en el lugar del cual él se había levantado minutos antes, un tatuaje tribal marcaba su cadera, la piel morena la convertía en una hembra tanto o mas apetecible que la otra mujer de la habitación;no pudo evitarlo, siquiera el miedo de encontrarse en un lugar desconocido y desnudo lograron controlar la erección que esos cuerpos le provocaban, inconscientemente se imaginó poseyéndolas, de inmediato una expresión de sorpresa se gravó en su rostro, o al menos eso hubiera dicho alguien que lo viera. Su deseo le trajo a la cabeza pequeños retazos, una especie de flashes de memoria que le mostraban satisfaciendo a una de estas hembras, a la otra y hasta a ambas a la vez! Las imágenes se agolpaban en su mente en rápidas sucesiones, lo que basto para hacerle notar una potente migraña? ?sin recobrar del todo la conciencia, se sentó en un sillón desvencijado, a escasos metros de la durmiente morocha, notó como sus músculos aún respondían con lentitud, cosa extraña. El leve dolor en sus muñecas lo hizo darse cuenta de los pinchazos que lo marcaban, horrorizado miró en derredor, buscando nuevamente esas agujas pero sin éxito, unos segundos mas tarde sintió como una suave y cálida piel le acariciaba su miembro? ?sorprendido vio a la morocha mirándolo, humedeciéndose los labios con la lengua y diciendo palabras que él no escuchaba mientras acariciaba a su creciente miembro con el pie? ?sintió endurecerse su hombría, pero lo sentía algo lejano, como si solo lo supiera en lugar de sentirlo, unos segundos después un shock de electricidad lo hizo arquear la espalda mientras un húmedo calor rodeaba su pene? ?la sexy morocha lo tenía en su boca y jugaba una, otra y otra vez? ?esto trajo una nueva ola de imágenes que se agolparon incrementando la migraña, él sometiendo a la morocha, la rubia inyectándole algo y el fumando marihuana? ?todo tan irreal! Él siempre había sido un joven de clase media, un pacato, nunca había tenido contacto con ninguna droga, siquiera con tabaco! Lo asustaba tanto! Y ahora se veía con drogas duras, fumando marihuana y bebiendo alcohol, no podía entenderse? ?mientras la morocha succionaba hábilmente él se debatía entre obligarse a recordar o aferrarse a ese gozo lejano pero profundo que estaba recibiendo;la carne fue débil y se entregó al placer, así mismo el presente se sucedía en imágenes casi inconexas, la sexy morocha le practicaba sexo oral e inmediatamente después estaba con su rostro hundido en el sillón y su cadera levantada gozando de sus embestidas? ?todo parecía carecer de sentido, la luz seguía dañándole la vista y un pinchazo en su mano derecha le hizo tomar conciencia de que la blonda también estaba despierta. Unos segundos mas tarde sintió la jeringa salir de su piel mientras una ola de calor y éxtasis se extendía rápidamente por su cuerpo? ?en el siguiente cambio de realidad, la blonda gemía (o al menos el pensaba eso desde su muda visión de las cosas) mientras la morocha le practicaba sexo oral, sacudida por sus golpes de cadera? ?no entendía como pasaba esto, como la mujer prendida a su cintura se convertía de rubia a morocha, de morocha a rubia? ?en un momento la luz dejó de molestarle la vista y entendió que el sol se había ocultado nuevamente, ahora, yacía dormido en el suelo, sobre una raída tela gris, con las dos féminas a su lado, abrazándolo? ?no comprendía nada de lo ocurrido, ahora su cabeza seguía doliéndole, pero su cuerpo respondía con normalidad? ?el cuarto estaba vacío, sobre una mesa derruida había un papel escrito con una letra delicada en tinta negra:

La pasamos muy bien, nos encantaría repetirlo? ?el mismo lugar, a la misma hora? Carla y Flor

No entendía nada, suponía que Carla y Flor eran las dos preciosas mujeres que compartieron su lecho, no sabía a que lugar ni a que hora se referían, solo sabía que tenía que volver a encontrarlas? ?se vistió lentamente para evitar que su cabeza le recordara los excesos cometidos, buscó a tientas su billetera mientras salía a la calle en un lugar desconocido, tomó un taxi y se alejó, pensando en volver a encontrarlas?

Espero les haya gustado este breve relato.
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