Lo mejor de sexo Sacrificio de madre 2da parte, La Vendetta. (SEX)


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Lo mejor de sexo
Había pasado un largo año, desde que casi arruinaron su reputación y su vida, ahora tenía otra identidad y vivía con sus dos hijos en otro pueblo.

Como dicen no hay mal que por bien no venga, debido al escándalo que provocó aquel video sexual su nombre se hizo popular, tuvo muchos ofrecimientos desde revistas que le ofrecían posar desnuda hasta papeles en telenovelas.Pero lo de ella eran los guiones así que rechazó los ofrecimientos y trató de retomar su vida.Dado que trabajaba en casa no se exponía al público, ahora Carolina Guzmán había adoptado el apellido materno delgado y se teñia el pelo de rubia.

Todo iba bien hasta que aquel mail despertó oscuros recuerdos, los detectives tras un año de intensa búsqueda habían localizado, aquellos chicos que mediante extorsión y engaño, la habían poseído, cogido una y otra vez, filmando todo aquello para colgarlo en internet, cambiando su vida para siempre.

-?Los hemos ubicado, en la Universidad de????.., Facultad de Telecomunicaciones, Miguel Gutierrez 24 a y Arnaldo Valdez 25 a?-, decía el mail y añadido unas fotos de los sujetos.

-?Sin lugar a duda alguna, eran ellos?-, pensó Carolina al reconocerlos.

Durante más de una hora Carolina, escribió una y otra vez mil maneras de vengarse, tirando los papeles en el suelo del estudio.

-?¿Esos papeles??-, preguntó la interna al entrar y ver todo el trabajo que se le venía.

-?! Ah ¡, son borradores de los nuevos guiones de la telenovela-, respondió Carolina.

-?¿Los puedo leer??-, dijo la interna amagando a recoger uno de los papeles.

-?! Noooo, no los toques ¡?-, respondió con furia inusitada Carolina, comprendiendo en el instante que se le había ido la mano con la inocente mujer.

-?Discupa, no están listos, luego te daré el guión?-, excusó Carolina.

La asistenta se retira de mala gana y la otra mujer comprende que debe buscar un lugar más apropiado y discreto para planificar su venganza.

En un par de días dejará los niños con su Ex y dará vacaciones adelantadas a su empleada.

Se ausentará un tiempo, buscó un hotel barato cerca del Campus donde asistían los dos sujetos, no era un buen barrio.Excitada por el miedo y la furia, logró ubicar a los sujetos y los estuvo siguiendo durante días, anotando y sacando fotos de todos los detalles de la vida de los desgraciados.

No encontró fácil el talón de Aquiles de los dos hombres, hasta que un día, brillaron sus ojos , una perversa sonrisa se dibujó en labios de Carolina, cuando seguía en su coche a Miguel y Arnaldo por una sucia Avenida.

Los hombres, pararon su coche y encararon a una morena prostituta que hacía la calle en una esquina, como parece que ellos no tienen dinero no lograron ningún arreglo.Al otro día volvieron a encarar a la misma mujer, sin éxito.

Carolina volvió al hotel, pero antes salió de compras, entre una farmacia y una tienda barata logró enciontrar todo lo necesario.

En su habitación pulió su plan, luego se vistió y miró al espejo, se puso roja de vergüenza al verse vestida como una puta, la mini casi no le tapaba el culo, el sostén apretado marcaba sus pezones, sacó fuerzas de la ira y con cuidado se desvistió, se metió en la cama, esa noche tomó un somnífero para poder dormir.

Al otro día, desnuda se levantó y bañó, cubrió su cuerpo de espuma y lentamente se rasuró, piernas, pubis y sobacos, se perfumó exageradamente y procedió a vestirse, usaría ese tanga y esa ropa solo una vez para quemarla luego. A las 16 horas, salío vestida de golfa del hotel, tomo un taxi y le indicó al taxista la esquina buscada.

Bajó y se acercó a la morena meretriz.

-?! Bonita, esta es mi esquina vete a otra parte ¡?-, rugió la negra al ver amenazada su fuente de ingresos.

-?¡ Calma, te alquilo la esquina por un par de horas, espero a un cliente aquí ¡?-, se apresuró a decir a la morena, sacando un billete de 100 dólares USA, de su escote.

-?! Está bien ¡, solo un par de horas, me voy a merendar, espero no verte cuando vuelva en dos horas, esta es mi calle, ¿Oíste chica? ?-, exclama la prostituta recogiendo el billete entre sus dedos.

El tiempo se hizo eterno, durante una hora tuvo que soportar bocinas, ofertas de dinero por sexo de todo tipo de hombres, parejas y hasta alguna que otra solitaria mujer.

A lo lejos divisó el viejo VW, beatle (escarabajo), sabía que eran ellos, Carolina se puso a caminar a lo largo de la acera, sintió la bocina y les gritó.

-?! En sus sueños chicos, no pueden pagarme, espero un cliente¡?-, dijo Caro sin desviar la mirada.

Ella esperaba que la reconocieran y así fue.

Escuchó murmullos y luego le gritaron desde el volkswagen.

-¿Tú eres Carolina Guzmán?-, pregunta uno de ellos.

-¡Sí eres Carolina G ¡ , somos nosotros, ¿No, nos reconoces?-, dice el otro chico.

Carolina, gira su cabeza, mira a los chicos y baja sus lentes.

-?! Oye, somos nosotros, sentimos mucho lo de hace un año, necesitábamos el dinero para la beca, vamos a tomar algo y hacer las paces, hablemos un rato, eso lo podemos pagar ¡?-, dice Miguel.

-?Bueno el cliente ya no vendrá, así que puedo tomar unos tragos y volver a casa?-, responde Carolina.

Ella sube al auto, arranca y se van a un bar, cercano a solo 15 minutos.

El minivestido es tan corto que se le sube al sentarse dentro del pequeño auto, dejando expuesta su tanga rosa, a ellos se les iba la mirada a su entrepierna? la carnada estaba servida.

Llegaron al bar se sentaron pidieron unas bebidas y comenzaron a charlar.

-?¿Cómo es que terminastes de puta?-, pregunta sin cortes, Arnaldo.

-?Escort, querido cobro 1500 U$S la hora, después que ustedes subieron el video, me hice en cierta forma famosa, tuve cientos de llamados, muchos me ofrecían dinero por sexo, un tipo me ofreció 10000 U$S por encamarme con él, lo pensé y acepté, vi que era dinero fácil y pagaba mis cuentas, ya habrá tiempo de escribir telenovelas, por ahora me dedico a esto y me rinde?-, dijo Carolina inventando una historia creíble.

-?Créeme que lo sentimos mucho, eras nuestra opción más viable, sabíamos que harías lo que fuera por tus hijos?necesitábamos ese dinero?-, reitera Miguel.

Un torrente de lava ardiendo recorre el interior de Carolina, activada por la mención de sus hijos.

-?Pasado olvidado, hay que pensar en el futuro prometedor?-, dice Caro casi entredientes.

-?! Eso, brindemos por el futuro ¡?-, dicen los chicos.

Beben una media hora, son las 19 hs. y ha caído ya el sol en la ciudad.

No estaban borrachos pero sí alegres deshinbidos por el alcohol.

Carolina fingiendo borrachera les dice a los hombres, -?¿Si nos echamos un polvito??-.

-?! Estás borracha y no tenemos un peso ¡?-, responde Miguel.

-?! Ah, chicos no todo es el dinero, no les voy a cobrar, será por los viejos tiempos, luego cuando se diplomen me lo pagan ¡?-, dice la mujer.

Esos hombres vieron la oportunidad de sexo gratis y antes que la chica se arrepentiera o cayera inconsciente por el alcohol, dijeron sin pensarlo, -?! Sí, dale vamos ¡?-.

Subieron al coche y condujeron al campus, llegaron y bajaron, caminaron hasta los alojamientos estudiantiles equivando al guardia de seguridad, pues tienen prohibido subir chicas y menos con aspecto de prostitutas.

Llegaron a la habitación de los chicos, entraron, había un escritorio, una computadora, dos camas gemelas, miles de CD´s, unos cuantos libros, una pequeña cocina y baño.

Hambrientos de sexo, se avalanzan sobre Carolina, grandes manos le tiran de su ropa hasta sacarsela, ella se queda solo con el sujetador y la minúscula tanga, apresuradamente ellos se desnudan y juntan las camas.

La chica ríe, viendo las vergas de los chicos tiesas, duras, muy grandes esperando por ella.

Ella se arrodilla y se le acercan, traga saliva y mama ambos duros falos, que con cada lambida se ponían duros y más duros. A punto de acabarle en las narices se detienen.

-?! Acuéstate en la camita ¡?-, ruega Arnaldo.

Ella lo hace, entonces Miguel, le saca las dos pequeñas prendas dejando a la mujer desnuda por segunda vez ante sus ojos, le separa los muslos, para sumergir su boca entre los labios vaginales de Carolina.

Ella pudo sentir su saliva en su sexo, su cara sin afeitar rozando sus muslos, mientras los dientes de Arnaldo jugueteaban con sus pezones.Ambos hombres se turnaron para disfrutar de la hembra-regalo, recorrieron toda su anatomía con sus lenguas viperinas.

Miguel se acuesta en la cama, manipula su verga que mira al zenit, mira a la mujer y le susurra con deseo, -¡ Ven aquí pequeña,móntame ¡?.

Carolina sube sobre él, toma con los dedos el glande de Miguel, lo acerca a su vulva, por segundos duda, pero la sed de venganza lo puede todo, al final mete el glande entre los labios y este empieza a entrar poco a poco, ella siente como el duro miembro la llena y tropieza con el útero, siente al otro chico venir por detrás, le acaricia la espalda, la empuja sobre el pecho de Miguel y exclama.

-? ¡Wow, que vista ¡?-, dice Arnaldo al ver toda la pija de Miguel desaparecida dentro de Carolina, con sus huevos hinchados pegados en la vagina de la chica.

Excitado por la vista, Arnaldo ve que solo le han dejado dos alternativas, esperar o usar la entrada del patio trasero.Opta por la segunda.

Toma su verga dura y recta apunta al rojo y cerrado esfinter de la joven madre, la penetra, ella grita.

Carolina siente como su culo es violado, su ano penetrado, duele, arde mucho, le parten el orto, ella ha llegado muy lejos para arrepentirse, cierra sus dientes y aguanta la enculada.

Una perfecta doble penetración, el pene de Arnando la llenaba por detrás y el de Miguel por delante, despacio van tomando ritmo, entra y saca, entra y saca, largos gemidos y jadeos hacen eco en la habitación.Las uñas de Miguel se clavan en las nalgas de ella y los dedos de Arnaldo estrujan sus tetas.
Sacrificio de madre 2da parte, La Vendetta.

Poco a poco la mujer, gime, -?! Ah, ah,ah,ah ¡?-, cualquiera diría el gozo fingido de una puta trabajando, pero nó, llegaría pronto al más largo e intenso orgasmo que tuviera en toda su vida sexual, producto del sexo, el placer, el odio, el deseo de revancha.

-?! Aaaaaaaaaahhhhhhhh,así,así,así?aaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhh, que bueeenoooooo!?-, rugió ella.

Llegaría a otros dos orgasmos, antes que el abundante espeso y caliente semen de los hombres la llenara, hasta rebozar, formando una linea blanca continua entre su ano y su concha que no paraba de manar leche como agua en un manantial de alta montaña.

Suspirando,con la sensación del tibio líquido en su interior, Carolina se levanta dejando un regueo de esperma mientras los hombres jadean satisfechos?un polvazo.

-?¿Quieren una cervecita fría??-, preguntó la chica.

-?Sí eso trae una?-, le responden.

Ella desnuda se dirige a la cocina, toma su bolso y saca unas píldoras.

-?¿Qué son Caro??-, pregunta Miguel.

-?Son mis pastillitas para no quedar preñada de ustedes bebés?-, responde ella.

-?Sí, eso toma soy joven para que digan papá?-, responde Miguel.

Habilmente Carolina finge ingerir las píldoras pero dos comprimidos muy diferentes terminan en el fondo de la bebida.Ellos beben la cerveza.Carolina espera pacientemente, cuarenta y cinco minutos más tarde ellos quedan profundamente dormidos.

Ya son las 23 hs, los chicos duermen desnudos , pero uno de los comprimidos añadidos a la botella hace que los hombres tengan sus vergas tiesas, paradas e hinchadas, aún dormidos.

Ella ríe, se lava y viste, saca su cámara del bolso y pone a los chicos abrazados entre sí, les saca muchas fotos comprometedoras, muy gays y se asegura que estén grabadas en la tarjeta de video.No conforme espera que los chicos despierten, antes los ata con cinturones y corbatas sacadas del placard, como sabía que intentarían gritar los amordaza.

Va a su bolso y saca tres frasquitos y una jeringuilla.Recordó como una enfermera le explicó como se pone un inyectable, para actuar en una telenovela.

Miguel y Arnaldo despiertan y tratan de moverse, gritar, zafarse, antes que lo logren Carolina se pone al lado del culo de Arnaldo y le clava la hipordérmica, baja el émbolo , Arnaldo grita confuso y asustado.

Antes que forcejeen y puedan liberarse, ella les habla.

-?Cuanto más pelees más rápido actuará el veneno que te he inyectado, tengo el antídoto, pero solo quiero una cosa? que Miguel te de por la cola como tú me has dado ahora y hace un año que a la vez te masturbe esa larga pija, si se niega tengo un frasco con sangre de un sidoso que no dudaré en inyectarle?-, dijo ella blandiendo una pequeña pistola y mostrando los frasquitos a ellos.Luego les quita la mordaza.

-?! Yo no me voy a coger a Arnaldo ¡?-, grita Miguel.

-?! Tienes que hacerlo nooooo quiero moriiiiirrrrr ¡?-, lloriqueó Arnaldo.

Carolina los desata, le deja un frasco de crema al lado de la cama.

-?Te hará falta eso ?-, le dice la mujer.

Resignado, temblando, Arnaldo se pone en cuatro, mientras Miguel encrema su verga dura y grande.

-?! Lo siento amigo ¡?-, gimotea Miguel.

Miguel empuja su verga contra el ano de su compañero, este grita agonicamente.

-?Aaaaaaaaaagggggghhhhhhhhhh?-, grita Arnaldo.

La pija termina de entrar en el pobre Arnaldo y Miguel se queda quieto.

-?Vamos Miguel mueve esas caderas y mastúrbalo, se que tú sabes coger, imagina que es mi cola, ja, ja?-, ordena la mujer, manipulando la jeringuilla.

Miguel obedece temeroso, en ese interín Carolina había dejado su celular grabando todo desde una buena esquina.

Pasan 5 largos minutos, Miguel logra entre resoplos hacer eyacular a Arnaldo sobre las sábanas y unos minutos mas tarde, la pija de Miguel muestra unas contracciones que indican que está llenando las tripas de Arnaldo con su leche.

Carolina está tan excitada por ello que mete las manos en su clítoris y se masturba.

-?¡ Aaaaaaahhhhhhhh, noooooo, que aaaascooooooooo¡?-, grita Arnaldo al sentir la leche de su compañero llenarlo.

Tras esto los hombres se separan después de haber consumado el coito en relación homosexual.

-?! Ya está es lo que querías dale el antídoto ¡?-, reclama Miguel.

Mediante amenazas, Carolina los ata y amordaza, ya bien sujetos Carolina habla.

-?No era veneno solo era suero fisiológico inocuo, inofensivo?-, aclara ella, mientras encendía un cigarrillo, con la falsa pistola.

Ellos engañados, con furia luchan contra las ataduras.

Carolina acaba su cigarro, junta su cartera su teléfono y se va dejándolos atados.

-?! Chau, chicos, ya vendrá alguien a soltarlos ¡?-, les dice ella a los furiosos hombres.

Vestida de trola, se cruza con un atónito vigilante y le dice.

-?Unos chicos han montado una fiesta en el tercer piso, debería ir a ver?-.

Toma un taxi y se va al hotel, después de tirar la ropa y todo lo que pudiese incriminarla en un contenedor, paga la cuenta y se va a su casa.

Un día más tarde, procede a editar el video para esconder reflejos , voces u otra cosa que delatara su presencia en esa habitación.

Cuando termina, un click en el enter de su computadora cambiará para siempre la vida de esos dos sujetos, haciéndolos pedazos, al publicar el video y las fotos ?Miguel y Arnaldo se la comen en el campus? en Internet, en un servidor del este de Europa.

-“Con los cachorros de una madre nadie se mete”-, pensó Carolina

Rió lo disfrutó y ese instante surgió una idea para el guión de su nueva telenovela, ?La Revancha?.

FIN
Tags: relatos

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