Ver sexo Fernando y Gisela. Segunda serie de relatos (SEX)


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El lector es lo mas importante que tiene quien escribe. Por él esto sucede, se materializa y vive. Sin los lectores ,esto , jamas pasaria.

Les dejo aqui el primero de varios relatos de esta nueva serie.

Espero sus comentarios para saber si les gusta y continuar con el posteo.

Si es fantasia o realidad, eso, lo deciden Uds…..

Mi nombre es Fernando y con Gisela, mi esposa, nos conocemos desde hace ya 15 años, desde la secundaria cuando compartíamos la clase en el colegio, y casi que desde ese mismo tiempo estamos juntos de manera continua habiéndonos separado solo en dos oportunidades (producto de nuestra adolescencia), lo cual nos permitió conocer otras personas y experimentar nuevas sensaciones. Estamos casados hace casi 10 años, y el no tener aun hijos nos permite explotar nuestra intimidad al máximo sin restricciones de horarios, lugar o formas. Sin embargo nunca habíamos superado, hasta lo que les estoy por contar, la frontera de estar solo nosotros. Lo más atrevido fue filmarnos alguna vez o sacarnos fotos que habían quedado en nuestra intimidad.

La fantasía de estar con alguien más, estaba en nuestras cabezas y se hacía presente cada vez que teníamos sexo cuando comenzábamos a fantasear alguna situación que nos llevara al tope. Por lo general siempre derivaba en tomar yo uno de mis dedos y acercándoselos a su boca para que los comenzara a lamer como si fuese la pija de alguien más a quien le terminaba pidiéndole la leche en su boca, su cara o sus tetas. Esa situación terminaba desatando siempre un fuerte orgasmo para ambos que nos dejaba extasiados hasta el cansancio.

Cierta noche, el jugueteo con los dedos y la fantasía exploto cuando aun no estábamos perdidos en plena furia, y ahí salió el planteo, con una mirada nos entendimos y así fue que decidimos emprender la difícil tarea de a quien involucrar y como conseguirlo. De plano descartamos amigos y conocidos, porque sería de alguna manera más expuesta publicar nuestra privacidad, así que recaímos en distintas salas de chat para adultos. Varios candidatos pasaron sin éxito tanto sea porque físicamente no cuajaban o porque bien no inspiraban confianza. Después de mucho buscar y descartar y Luego de un par de semanas, apareció Alejandro, un chico joven de buen físico pero no exagerado, muy simpático y ubicado. Algunas charlas pasaron, no muchas, hasta que salió el tema y la propuesta. El acepto sin reparos dado que es una fantasía que también quería tener. El intercambio de fotos no se hizo esperar Gisela le paso una nuestra con las caras un poco distorsionadas y el sorprendió con una foto como dios lo trajo al mundo y ostentando una herramienta más que considerable que acusaba ser mayor a unos 20cms con un grosor acorde que hizo que mi mujer, se excite de manera instantánea al imaginársela entre sus manos y su boca.

Como la seguridad era lo primero, le pedimos como condición excluyente que nos demuestre que estaba ?limpio? de cualquier enfermedad (no está para andar jodiendo así nomas por la vida) y nosotros por nuestra parte hicimos lo mismo. Por otra parte establecimos las reglas del encuentro, nuestra fantasía era, que otro hombre este con ella pero limitándose solo a recibir sexo oral o masturbarse y/o ser masturbado. Aceptado todo eso solo quedo poner el día y la hora.

La noche esperada llego. Gisela se paso el día arreglándose, para deslumbrar por completo a nuestro invitado, su conchita depilada por completo, su ropa de encaje nueva y unas medias con liguero sumado a unos tacos altos era la vestimenta fatal.

A las 9 pm, puntual, llego Alejandro con perfecta presencia y un perfume que inundo el recibidor. Lo recibí yo y al pasar al living se encontró con Gisela que lucía un vestido negro ceñido al cuerpo que marcaba su cintura a la perfección, el pronunciado escote dejaba adivinar sus firmes y redondos pechos y su cola ( a mi gusto lo mejor de ella) resaltaba dominante. Alejandro se quedo como embobado con la imagen y se podía ver como se había empalmado aun por encima del jean.

Mis sensaciones recorrían desde el nervio y el celo instintivo de cualquiera hasta el morbo más profundo de ver materializada aquella imagen mental que desde hace tiempo se hacía presente noche tras noche.

Serví unos tragos para ir relajando, y para romper el hielo. Comenzamos a charlar un rato conociéndonos más los 3, la pregunta de él, del por qué y el cómo de la fantasía no se hizo esperar. Al escuchar la explicación, el brillo en los ojos de los 3 se hizo presente y un calor se hizo cortante en la sala. Gisela que estaba sentada en medio se fue encima de mí y me comió la boca dándole la espalda a nuestro invitado, para que pudiese observar mejor la monte encima mío abriendo al máximo sus piernas. Comencé en la búsqueda por aquellos pechos a lo cual me detuvo, se incorporo y nos brindo un mini streap-tease quedándose solo con el body, su tanguita transparente las medias mencionadas y los zapatos. Con su sugerente baile (dedicado en exclusiva a Alejandro) termino de poner durísima la pija de nuestro invitado que se veía pedía libertad. Se arrodillo enfrente mío y sacando mi ya muy duro pene, comenzó a darme una mamada dedicadisima recorriendo cada centímetro de mi verga, mientras que con una de sus manos frotaba por encima el paquete de Alejandro que ya estaba por explotar.

Volvió a montarse encima mío dándome el lugar para comerle , como tanto se que le gusta, sus pechos rodeando sus pezones para luego mamarlos dedicadamente, con una de sus manos Gise, comenzaba a masturbarme mientras yo hacía lo propio con ella la fui subiendo de a poco hasta quedar arrodillada frente a mi cara, comencé a comerle la conchita con dedicación arrancando sus suspiros mientras jugueteaba con su culo con mis dedos mojados de ella, sabiendo que ese era el límite para mi dado que muy pocas veces había podido entrar ahí por el dolor que acusaba. Los suspiros fueron gemidos que se transformaron en un largo orgasmo que mojo mi cara y la desvaneció brevemente encima mío.

Ella dejo definitivamente mi pija para comenzar a jugar con su conchita, se metía dos y hasta tres dedos como desesperada después de acabar como loca, mientras yo volvía a comerle sus pechos. Al voltear la vista encontramos a nuestro invitado ya con su miembro afuera. Una herramienta bastante más grande y gruesa que la mía a pesar que alcanzo unos respetables 20cms, la cual meneaba con la imagen que bridábamos. Con la misma mano con la que Gisela se estaba dando placer, tomo esa dura herramienta y la comenzó a masturbar, sus jugos sumados a las gotitas del líquido pre seminal de él hacían que esa roja cabeza brillase en su esplendor.

La imagen me puso a mil, tome a mi mujer y en un movimiento asertivo corrí la tanguita y la penetre de un solo envión arrancándole un gemido y un respingón de su culo que denotaba placer contenido. Comenzó a subir y bajar sobre mi pija de manera desaforada, sus pechos ya libres de ropa rebotaban y su tanguita enmarcaba su perfecto culo, ella seguía pajeando a Alejandro que también se comenzó a quitar la ropa quedando solo con su bóxer con sus bolas afuera y su pija terriblemente dura y erecta.

Gisela veía y gozaba el cuadro de una manera única, hasta que por instinto o no sé, tomo uno de mis dedos y los comenzó chupar

? ¿Te vas a conformar con esto, teniendo esa pija en tus manos?- Le pregunte.

Como cayendo a la realidad abrió los ojos, Alejandro la tomo de la nuca, la beso profundamente y luego acompaño su cabeza hasta que se hundió en su entrepierna, le corrió el pelo para que la imagen quede al descubierto, apoyo la cabeza sobre una de sus piernas mientras comenzaba a lamer y chupar sus bolas para luego ir subiendo desde la base de su pene lamiendo cada centímetro venoso de aquella pija. Al llegar a la cabeza, con sus gruesos labios la beso ocultando la punta y lamiéndola con la punta de su lengua.

? ¡Cométela toda putita!-

Le dijo nuestro invitado, y ella haciendo caso omiso la engullo hasta donde pudo entrarle. Un subir y bajar furioso y el ruido de la saliva que no dejaba de sonar. La incomodidad de la posición hizo que se parara un poco la cosa, así que fuimos directo a la cama. Al entrar a la habitación, tenía una sorpresa para los dos, una filmadora de frente al King size que nos daba espacio a los 3 sin problemas y que iba a registrar todo lo que allí ocurra.

Gisela se puso de costado dándome la espalda a mí y Alejandro se puso a la altura de su boca. La desesperación de ella por seguir chupándosela era tal que incluso antes de terminar de acomodarnos todos ya estaba colgada de aquel vergon lamiéndolo, no había llegado a entrar de nuevo en ella que ya estaba metiéndose sus dedos, en lo que creí era un simple acto de desesperación la penetre rápidamente de nuevo y el gemido ahogado por esa pija se hizo sentir. Yo estaba a mil, a punto de explotar, prendido a sus caderas penetrándola fuertemente mientras veía como ella degustaba aquella pija y eran sus tetas manoseadas por ese tipo, ella le dio a chupar uno de sus dedos que tenían sus jugos. El se deleito y los lamio con desesperación

? ¡Qué suerte tiene tu marido de probar esa conchita rica todos los días!-.

Las palabras fueron para ella un catalizador y se iba en un nuevo orgasmo mucho más

estrepitoso que el anterior, las contracciones en su vagina y el arqueo de su cuerpo eran interminables, el tomando su cabeza no la dejaba apartarse de su tarea la cual cumplía dedicadamente.

Alejandro la miro a los ojos, le saco la pija de la boca y se la comenzó a pasar por los labios.

? ¡Pedile la lechita que tanto queres!-

Le dije, ella me miro sobre su hombro mientras yo seguía penetrándola, y esbozo una sonrisa libidinosa como pocas veces le había visto. Mientras tomaba de los huevos a esa pija y envolvía a la cabeza con su lengua, le dijo

.-Dame la lechita es mi lechita.-

Comenzó a masturbarse él , mientras yo aumentaba la fuerza de mis embestidas,

-¿queres la leche putita?-

La simple palabra lograba llevarla al sumun del éxtasis,

-Sí, dame dame dame toda la lechita.-

Alejandro estaba acariciándole uno de los pechos, lo que se convirtió en una apretón señal de lo que ya venía, ella abrió la boca obedientemente y el comenzó a descargar grandes y espesos chorros blancos sobre su boca, su mentón y sus pechos , la imagen de mi mujer recibiendo aquella larga acabada me descontrolo y comencé yo también a largarle casi al unísono todo mi semen en su conchita, los gemidos producto de un nuevo orgasmo que recibía llenaron la habitación mientras limpiaba su cara y sus pechos con la punta de la pija de Ale, para luego llevársela a la boca y dejársela lustrosa.

Esto provoco que quede totalmente empalmado nuevamente. Gisela que no mostraba cansancio en su boca comenzó nuevamente a darle una exquisita chupada, pero esta vez estando el acostado con lo cual subía y bajaba con su cuerpo haciendo así frotar esa verga entre sus pechos. La cosa fue un poco mas allá cuando ella subió a besarlo y pude ver claramente como entre los labios de su conchita acomodo a lo largo esa pija sin que la penetre pero frotándola, haciendo desear a ambos ese sensación y aun más extremo cuando el tomo el culo de mi mujer e hizo lo mismo entre sus nalgas.

Ella volvió a bajar y siguió chupándola, con gusto frenético. Yo estaba totalmente excitado y al palo con la situación, ella se recostó y le guio para que ponga sus rodillas a su lado, acomodo esa brutal herramienta entre sus preciosas tetas ahora brillosas por el sudor y los restos de semen, y comenzó a hacerle una turca que por el largo de aquella pija no sacaba nunca de su boca. La cabeza de ese vergon entraba y salía de los labios de mi mujer ? Veni Fer, también te quiero acá quiero tener a estas dos pijas hermosas conmigo.- me acerque y comenzó a pajearme, el tipo parecía loco como cogía esas tetas y la boca de mi mujer, comencé a masturbarme yo mismo liberando así a mi esposa para que le de placer a nuestro invitado y yo aprovechar para darle placer a ella.

?Uy putita como te voy a dar la lechita de nuevo! Asiiii. Siii… tomala toda?-

La cabeza de esa pija no salió mas de los labios de mi esposa los chorros de semen pegaron sobre su garganta y trato de tomar todo lo que pudo aun cuando más de un hilo de leche fresca se le escapaba de las comisuras. Limpio correctamente esa herramienta que ahora si había quedado más calmada. Comencé a pajearme también yo sobre ella me tomo la pija, la llevo hasta la puerta de su conchita y ahí comenzó a pajearme, el juego de sus jugos y el roce de sus labios y clítoris sobre mi glande hicieron que no pueda contenerme y comencé a descargarme nuevamente como si hiciese meses que no cogía. Una vez que termine de acabar siguió jugando con mi pija semi erecta, masturbándose, mirándolo a él, mordiéndose los labios, re saboreando el gusto a semen nuevo y seco que tenia aun sobre ella.

?Sí sí toma este es para vos lindo este es para voooosss!!!-

Y mientras se terminaba de pajear con mi pija, que volvió a tomar tamaño vi como mi mujer le dedicaba un orgasmo a otro tipo, eso hizo que me vaya de nuevo, ya con un poco nada mas, mientras nuestro invitado aceptaba la próxima invitación que se había pactado sin decir nada más que eso.
Tags: relatos

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