Ver sexo Mi novia se regaló en el consultorio (Soft) (SEX)


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Hola! Nuevamente gracias por el apoyo, los comentarios y los MP. Quien sabe, quizás un día pinte partuza con los users de P! No se olviden de seguir apoyando e incentivandome a contar todas nuestras hisotiras.

Este relato surge aproximadamente un mes despuès de la primera vez que vi a Marisol regalarse (en un bondi, acà el post si no lo viste ). Es cortito y muy soft, pero también es una linda experiencia para compartir.

Un tiempito después de lo que pasó la noche del bondi y la enfiestada en Goa que le pegaron a Marisol, se me ocurrió preguntarle a quienes le gustaría cogerse si pudiera. Como seguramente la lista era inmensa, decidí decirle que me hiciera una lista con 5 que le encantaría garcharse. Vale aclarar que cumplimos con cuatro de los de esa lista, pero por ahora voy a contarles lo poco que pasó la primera vez con el primero de esa lista: El traumatólogo de Marisol. El tipo era jòven, aproximadamente unos 27 años, rubio y alto; de contextura fìsica normal. Marisol me contó que cada vez que iba al consultorio se imaginaba lo bueno que estaría aunque sea tirarle la goma un rato. Le dije que quería acompañarla la próxima vez que vaya (iba una a las quinientas, pero justo faltaba poco para la siguiente) y que se comporte bien trola para ver que pasaba.

novia

Llegó el día del turno con el doctor y ella se fue vestida muy gatita: un shortcito de esos simil deportivos, que se le metían bien en el culo (gracias a la microtanga que tenìa debajo) y dejaba parte de sus nalguitas afuera y con una musculosa negra. Entramos al consultorio y todo fue normal hasta la hora de ir a la camilla, ella le comentó que estaba teniendo más dolores de espalda de lo normal y se acostó boca abajo. El empezó a tocarle la espalda primero y ella a los pocos segundos le marcó que le dolía mucho más abajo. El empezó a bajar hasta que Marisol le agarró la mano y le dijo:”Me duele mucho por ahi” y la puso de lleno en su culo. El doctor sacó la mano enseguida y me miró. Yo lo miré como si nada hubiera pasado, con completa cara de poker. Ella lo miró y le dijo”Que pasa? Te podés fijar si tengo algo ahí?”, el doctor me volvió a mirar y lo miré con una media sonrisa como diciendo”aprovechá papá!”. -¿Donde es que te duele? – Le preguntó -Acá, mira- le respondió ella. Le agarró la mano y se la volvió a poner de lleno en el culo. El doctor empezó a toquetear aprovechandose un poquito, pero manteniendo cara de que estaba buscando alguna anomalía en ese culo perfecto que tenía entre manos. -No tenés nada- le dijo sin dejar de amasarle con cautela el ojete a mi novia -Seguro? Quizás tengo un moretón, a ver, pará…- Le dijo Marisol A continuación se bajó el shortcito hasta la altura de las rodillas, aún boca abajo en la camilla y dejó en exposición su hermoso y redondo culo cubierto solo por un hilito blanco. El doctor se puso colorado, pero sabía que era ahora o nunca y le dijo: -A ver, ponete de pie. Marisol le hizo caso y se bajó de la camilla, dandole la espalda al doctor, dejando caer su shortcito y apoyandole todo su culo sobre el bulto de él. La carpita que se estaba empezando a formar en el dr. ya no se podía disimular. -Toque toque, quiero saber si tengo algo!- le dijo Marisol. El doctor empezó esta vez con las dos manos a amasar el culo de mi novia, como si buscara algo reelevante. Su carpita se elevó aún más y le apoyó sin disimulo la puntita entre las pienras a Marisol. Yo solo miraba, re caliente, quería que le corriera la tanga y se la garchara ahí nomás, pero evidentemente se estaba controlando contra todo pronóstico. Mientras el la tocaba, ella empezó a moverse sutilmente sobre su pija. Me miró como diciendo”que pasa que no me coge? ayudame!” y yo levanté mis hombros en un gesto que significaba”es tema tuyo, yo miro nomás!”. Noté como entre amasada y amasada de orto, le tocaba también con sus dedos la conchita a Marisol, que parecía que le pajeaba la verga entre sus piernas al doctor. Ella sacó culo y se quedó moviendo sutilmente en silencio sobre la verga de su traumatólogo de confianza, esperando a que algo pasara, pero nó. Al poco tiempo de ese movimiento, noté como el doctor hacía un movimiento típico de descarga: Marisol le había sacado la leche sin siquiera tocarlo. Su pantalón se ensució un poco y mi novia después me contó que había sentido un poco húmedo en las nalgas también. El doctor se apresuró a moverse y ponerse detrás de su escritorio, no sin antes darle un pequeño mimo a la pasada a Marisol que seguía en tanga regalando su culo. Se subió los pantalones, saludó formalmente como si no fuera una putita que acababa de sacarle toda la leche frente a su novio y nos fuimos.

Espero que les haya gustado! Por favor no olviden comentar!
Tags: relatos

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